Agradecimientos por la ceremonia por la Unidad convocada por la Cumbre de los Pueblos

Este jueves 17 de Octubre, luna menguante, se celebró en la USACH una ceremonia por la Unidad, en el contexto de una crisis sin  precedentes que nos trae la misión de ofrecer una visión de esperanza. Esta misión emerge luego que Chile se hiciera con la responsabilidad de albergar la COP25.

La Ceremonia fue animada por la Cumbre de los Pueblos que está clara en cambiar el sistema para que acabemos con el sufrimiento y con todas las guerras, incluida la guerra contra la Naturaleza y todos los seres que la habitan.

Regalamos una Bandera de la Paz a la Vice-Rectora y le explicamos que este símbolo está consagrado en nuestro ordenamiento jurídico, aunque muy pocas autoridades cumplan con ese deber de visibilizarla para que logremos el reino de la Paz.

Por último, el rito de cierre fue solicitado a nuestra Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra y estamos muy agradecidos de la responsabilidad que se nos entregó, tanto como de la festiva participación de tantas personas que vinculan a tantas organizaciones y pueblos.

Lo primero: el altar de flores, fuego y corazones

La Ceremonia por la Unidad

Abrimos la jornada con las palabras de la Vice-rectora de Vinculación con el Medio, Karina Arias y por la Cumbre de los Pueblos hicieron de voceros Esteban Maturana y María Elena Van Yurick, la Presidenta de nuestra Fundación Caravana por la Paz y la Restauración de la Madre Tierra. Luego, se firmó el acuerdo para realizar la Cumbre en esa casa estudios 15 y 16 de Noviembre y de 2 a 11 de Diciembre de este año.

Los asistentes disfrutamos de un ambiente expectante y muy feliz.

Rito

El fuego fue encendido al principio, para abrir todo. Una vez concluidas las palabras nos dirigimos desde el Espacio Isidora Aguirre hacia la rotonda de la entrada.

Un fuego homa abrió

Una gaita amenizó el momento. Las sahumadoras limpiaron la atmósfera y abrieron el camino para pedir permiso a las siete direcciones. Luego, reconocimos la asistencia de todas las plataformas desde la Sociedad Civil por la Acción Climática, pasando por el Foro Paralelo hasta la Minga Indígena. Podemos nombrar más conglomerados de personas y organizaciones como la Aldea de la Paz y Gran Red.

En el momento central le fue entregada la palabra a Panchita Calfin, ñaña del sur quien nos ofrendó bendiciones en Mapuzungún. Un afafán épico confirmó que los ánimos andaban por las nubes.

Cada quien, entre tanto, pudo entregar su intención con tabaco al árbol central y así nos dispusimos para entrar al momento glorioso: Finalizamos el encuentro con Danzas de Paz Universal.

El rito emanó desde el corazón y lo hicimos mestizos que rescatamos el saber ancestral y pedimos permiso a cada ser para actuar. Honramos a quienes conservan la herencia del Origen y por eso le entregamos la palabra a Francisca Calfin.

Danzamos a la Paz y también cantamos la canción que Gandhi repetía día y noche dedicada a Sri Ram.

 

El cierre. Todos y todas juntes de las manos, alrededor del árbol central y cantando para que «todos los seres sean felices y que todos los seres estén bien»

La medicina del abrazo

La última instrucción fue la de entregar la mayor cantidad de abrazos posible y en nuestra opinión, esta práctica estaría bueno repetirla en cada comisión, en cada asamblea, taller o evento al que convoquemos. En nuestro momento de reflexión tras la experiencia, volvimos a creer que la medicina de los abrazos es la gran cura para erradicar la ignorancia. ¡Vivan los abrazos!

Agradecimientos totales

Cada uno de nosotros recibió muchos regalos en este día y por ello, agradecemos infinitamente la confianza depositada en nosotros para llevar adelante este rito.

Agradecemos a la Madre Tierra, a la Unidad, a la USACH, a cada integrante de la Cumbre de los Pueblos y a cada integrante de cada una de las plataformas que asistió a esta jornada.

Agradecemos a la vida por tamaño momento que nos ofrece, de ser testigos y partícipes de una profecía.

Agradecemos a las sahumadoras y a las líderes de danzas de paz universal Sayén y Catalina por su impecabilidad y generosidad, agradecemos a Tomás por su gaita, a cada Caravaner@ por su entrega, a Sangeeta por tanto apoyo, a María Elena por su maestría, a los músicos, a las niñas y niños que asistieron.

Agradecemos a los delegados de la Minga Indígena que vinieron desde tan lejos para honrar este momento y  a Panchita Calfin por su corazón puro y sus enseñanzas.

Agradecemos a la Vice-rectora y a cada funcionario, al árbol y a todos los árboles, a cada ser que contribuyó.

Agradecemos a Bioleta que iba pasando, reconoció a unos cuantos y se sumó con alegría.

Agradecemos al equipo de Comunicaciones y de Movilización, Arte y Cultura por su diligencia.

Agradecemos el cariño, el afecto, la esperanza y a la fe por crecer, por nutrirnos de tanta belleza el día de hoy.

Agradecemos a la poesía y a toda la sabiduría que nos trae la comunidad de las danzas de paz universal.

Agradecemos a los ceremoniantes.

Agradecemos absolutamente todo lo vivido el día de hoy.

Sea la Paz

Hermandad

La sugerencia fue dar la mayor cantidad de abrazos que se pudiera

 

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